Introducción
El suelo es la base para el establecimiento de
cualquier proyecto agrícola, pecuario, forestal o de
construcciones civiles. Antes de establecerse cualquier
uso del suelo es necesario conocer sus características.
Cuando se quiere establecer cultivos agrícolas, pasturas
o plantaciones forestales se debe evaluar las
propiedades físicas, químicas y/o biológicas del suelo.
Luego de que las limitaciones del suelo han sido
detectadas se puede determinar cual es su uso más
adecuado y cual es el manejo racional que debería
dársele.
Una muestra del suelo es usualmente empleada para
evaluar sus características. La muestra consiste en una
mezcla de porciones de suelo (submuestras) tomadas al
azar de un terreno homogéneo (ICA, 1992).
El objetivo del muestreo define la metodología a
emplear. Por ejemplo, el muestreo que se realiza para
clasificar taxonómicamente un suelo es diferente del
muestreo que se hace para evaluar su fertilidad,
propiedades físicas, condiciones hídricas, etc.
(Schoeneberger et al., 1998). En este texto se describirá
la metodología comúnmente aceptada para muestrear
suelos con el fin de evaluar su fertilidad (capacidad para
suministrar nutrientes a las plantas). Debe entenderse
estas sugerencias como orientaciones generales que
permitirán, a quien toma las muestras, adoptar criterios
claros para enfrentar casos particulares en el campo al
momento de hacer el muestreo.
Es importante que la muestra de suelos sea
representativa del terreno que se desea evaluar. Los
análisis de suelos en el laboratorio se hacen siguiendo
metodologías bastante detalladas y con técnicas
analíticas cada vez más exactas y precisas (Gutiérrez,
1997; Ruíz, 1997). Así que la fuente de error más grande
se halla en el muestreo.
Delimitación de suelos
Es necesario identificar los diferentes tipos de suelos
en la finca y los limites que estos suelos tienen dentro del
paisaje para definir las unidades de muestreo.
Usualmente los límites del suelo coinciden con el cambio
en la pendiente del terreno (plano vs. inclinado), material
parental (terraza aluvial vs. coluvio), uso (pastura vs.
bosque), manejo (fertilizado vs. no fertilizado), etc. Cada
tipo de suelo se considerará como un terreno
homogéneo e independiente (unidad de muestreo), que
debe ser identificado con base en las caraterísticas
mencionadas (pendiente, material parental, uso, manejo).
Materiales y métodos
Mapa de la finca
Machete
Barreno, pala o palín
Cuchillo
Balde
Bolsas plásticas limpias
Marcadores
Hojas para identificarla(s) muestra(s)
Es necesario asegurarse que las herramientas estén
completamente limpias, libres de superficies oxidadas y
que no contengan residuos de otros materiales.
Delimitación de suelos
Es necesario identificar los diferentes tipos de suelos
en la finca y los limites que estos suelos tienen dentro del
paisaje para definir las unidades de muestreo.
Usualmente los límites del suelo coinciden con el cambio
en la pendiente del terreno (plano vs. inclinado), material
parental (terraza aluvial vs. coluvio), uso (pastura vs.
bosque), manejo (fertilizado vs. no fertilizado), etc. Cada
tipo de suelo se considerará como un terreno
homogéneo e independiente (unidad de muestreo), que
debe ser identificado con base en las caraterísticas
mencionadas (pendiente, material parental, uso, manejo).
Aluvión
Residual
Toma de submuestras
Dentro de cada unidad de muestreo se toma una
muestra de suelo que es en realidad una “muestra
compuesta”. Es decir, una muestra de suelo se compone
de varias submuestras tomadas aleatoriamente en el
campo (Brady y Weil, 1999). El número de submuestras
por cada muestra es variable, como recomendación
general se sugiere que para una unidad de muestreo se
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tomen 10-20 submuestras (ICA, 1992). Es importante
insistir que estas son recomendaciones generales que
pueden ser aplicadas en el campo y que la decisión final
queda a juicio del muestreador. Adicionalmente, es
necesario recordar que esta técnica de muestreo es
válida sólo si el suelo dentro de cada unidad es
homogéneo, por lo que es muy importante hacer una
buena definición de las unidades de muestreo.
Una vez se han definido los limites de cada unidad se
procede a tomar las submuestras. Para ello se hace un
recorrido sobre el terreno en zig-zag, tomando
submuestras en cada vértice donde se cambie la
dirección del recorrido (Tobón, s.f.).
En cada sitio de muestreo se recomienda remover las
plantas y hojarasca fresca (1-3 cm) de un área de 40 cm
x 40 cm, y luego introducir el barreno o pala a la
profundidad deseada y transferir aproximadamente 100-
200 g suelo a un balde plástico limpio. Las herramientas
deben limpiarse después de tomar cada submuestra.
Si se usa una pala, se puede hacer un hueco en
forma de “V” y luego tomar de una de las paredes una
porción de 10x10x3 cm para transferir al balde.
La profundidad del suelo a la cual se toma la
submuestra es también variable. En general se
recomienda una profundidad de 20 cm para la gran
mayoría de cultivos agrícolas. Esto coincide con la mayor
concentración de raíces en el suelo. Para pasturas la
profundidad es un poco menor, 10-15 cm parecen ser
suficientes.
Para especies frutales, plantaciones forestales y
agricolas (café, cacao, aguacate, etc.) se recomienda
tomar dos tipos de submuestras, una de 0-20 cm y otra
de 20-40 cm en la mitad de la gotera del árbol (la sombra
proyectada por el arbol a mediodía) (Comité
Departamental de cafeteros de Antioquia, s.f.). Tomar
dos submuestras parece ser lógico debido a la mayor
profundidad de raíces de estas especies vegetales. Sin
embargo, luego la interpretación de los resultados y las
recomendaciones de manejo son basadas en la muestra
superficial y poco en la muestra profunda. Más trabajo de
investigación debe hacerse al respecto.
En cualquier caso se debe remover piedras, raíces
gruesas, lombrices e insectos del suelo. Las porciones
del suelo se desmenuzan con la mano. Al final las
submuestras se van mezclando en el balde hasta
completar el número total de submuestras deseado.
Posteriormente se transfiere 1 kg de suelo a una bolsa
plástica limpia. La bolsa debe cerrarse y marcarse con el
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nombre o número del terreno muestreado o con un
código que escoja el muestreador.
Recuerde que una muestra (1 kg) representa un
terreno homogéneo y no se deben mezclar muestras de
terrenos diferentes.
La muestra compuesta debe enviarse a un laboratorio
de suelos lo más pronto posible. Esto en términos
prácticos significa 1-2 días como máximo. En este último
punto se presentan con mucha frecuencias algunas
fallas, por ejemplo un usuario reportó: “la muestra fue
tomada y guardada en el carro por 3 meses y luego si
llevada al laboratorio”!
La muestra puede ser mantenida a temperatura
ambiente y no expuesta al sol. Sí ésta se encuentra muy
húmeda séquela a la sombra. De ser posible manténgala
refrigerada (4-10°C), aunque esto no parece ser crítico
para algunos análisis.
Cuidados al tomar muestras del suelo
Es importante mantener en mente que lo que se
quiere es tener una muestra lo más representativa
posible del suelo en cuestión. Durante el muestreo evite
fumar, comer, o manipular otros productos (cal,
fertilizantes, cemento, etc.) para evitar la contaminación
de la muestra y obtener resultados falsos. No tome
muestras cerca de los caminos, canales, viviendas,
linderos, establos, saladeros, estiércol, estanques o
lugares donde se almacenen productos químicos,
materiales orgánicos, o en lugares donde hubo quemas
recientes. Lávese bien las manos antes de hacer el
muestreo. No utilice bolsas o costales donde se hayan
empacado productos químicos, fertilizantes, cal o
plaguicidas. No tome muestras de un solo sitio del
terreno.
Época de muestreo
En general se recomienda muestrear 2-3 meses
antes de la siembra o transplante. Esto da tiempo para
obtener los resultados, interpretarlos, establecer las
recomendaciones y adquirir los fertilizantes, cal o abonos
orgánicos a aplicar si es que estos son necesarios. En
cultivos perennes esto puede hacerse cada 2 años,
alrededor de 1-2 meses antes de la cosecha, en la época
de floración. En pastos establecidos se puede muestrear
cada 2 años, luego de hacer un pastoreo. La frecuencia
de muestreo puede ser más intensa para cultivos
altamente tecnificados (flores, hortalizas, etc.). En
pasturas se puede establecer un cronograma de
muestreo de suelos para los diferentes lotes y así diferir
el costo del muestreo y los análisis.
Consideraciones finales
Una ha de terreno a 20 cm de profundidad y con una
densidad aparente de 1 Mg m-3 tiene una masa de 2
millones de kg de suelo. En consecuencia, una muestra
de 1 kg de suelo representaría 20 millones de kg (10 ha).
Este punto es bastante crítico si se considera que la
muestra debe representar la variabilidad del terreno.
Tomar submuestras al azar es asumir que los valores
de una propiedad del suelo tienen una distribución
“normal”. Es decir, que la variación de la propiedad (p.e.,
pH, P disponible, etc.) en el terreno es al azar y dicha
variación no tiene una tendencia espacial (horizontal).
Esto no es completamente cierto en todos los casos ya
que algunas propiedades pueden variar en el terreno
siguiendo, por ejemplo, cambios en la pendiente (materia
orgánica) o en función de la distancia de un río (textura)
(Jaramillo, 1997). Variaciones temporales pueden
también ser observadas (verano vs. invierno) o cambios
en propiedades debidas al continuo manejo durante
varios años (Osorio, 1997).
Estos puntos pueden llegar a ser críticos si el
muestreo de suelos necesita cierto grado de precisión y
exactitud como el requerido en algunos proyectos de
investigación. Estos puntos deben ser considerados al
momento de hacer el muestreo.


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